Donde las palabras encuentran calma y el corazón encuentra refugio. Porque siempre hay una reflexión capaz de iluminar un día. En la mayoría de las ocasiones las reflexiones nos sirven como meditación ante aquellas situaciones que parecerían un problema insalvable, nos hace más conscientes de que las cosas además de ser como son, también dependen de cómo las vivamos. Mis Reflexiones y Sentimientos es un lugar donde las palabras no buscan hacer ruido; buscan hacer compañía. Mi consejo es invitaros a leer las reflexiones muy poco a poco, incluso sólo una de cada vez, para poder saborearlas y asimilar así mejor su enseñanza.

  Náyade García Marrero


El jardín del rey

Dejar de competir para empezar a florecer: La lección de la fresia

El reconocido terapeuta y escritor argentino Jorge Bucay nos regala una hermosa metáfora sobre la identidad: la historia de un rey que descubre que su jardín se marchita porque cada planta insiste en ser otra diferente. A través del diálogo entre un roble, un pino, una rosa y una pequeña fresia, el autor nos invita a mirar hacia adentro y hacernos una pregunta incómoda pero vital: ¿Cuánta energía perdemos intentando cumplir expectativas ajenas en lugar de regar nuestra propia esencia?


Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo.
El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino.
Volviéndose al Pino, lo halló caído porque no podía dar uvas como la Vid.
Y la Vid se moría porque no podía florecer como la Rosa.
La Rosa lloraba porque no podía ser alta y sólida como el Roble.
 Entonces encontró una planta, una fresia, floreciendo y más fresca que nunca.
El rey preguntó:
¿Cómo es que creces saludable en medio de este jardín mustio y sombrío?
No lo sé. Quizás sea porque siempre supuse que cuando me plantaste, querías fresias.
 Si hubieras querido un Roble o una Rosa, los habrías plantado.
 En aquel momento me dije: "Intentaré ser Fresia de la mejor manera que pueda".
Ahora es tu turno. Estás aquí para contribuir con tu fragancia.
 Simplemente mírate a vos mismo.
No hay posibilidad de que seas otra persona.
Podes disfrutarlo y florecer regado con tu propio amor por vos, o podes marchitarte en tu propia condena...

Reflexión final: 

La trampa de la comparación externa: 
El roble se muere por no ser alto como el pino; el pino sufre por no dar uvas y la rosa llora por no tener la solidez del roble.
 Esta cadena de frustraciones del cuento representa a la perfección el sufrimiento moderno de la comparación constante. 
Vivimos en una cultura de escaparates digitales donde es fácil caer en la trampa de medir nuestro valor usando las virtudes de los demás, olvidando que al intentar copiar la vida de otro, descuidamos la nuestra.
La sabiduría de la autenticidad: 
La fresia es la única planta que permanece verde y radiante. 
Su lógica es aplastante y liberadora: "Si hubieras querido un roble o una rosa, los habrías plantado. Decidí ser fresia de la mejor manera que pueda". 
La autenticidad no consiste en ser perfectos, sino en asumir con orgullo lo que somos. El mundo no necesita que dupliques el talento de alguien más; necesita que entregues el tuyo.
El amor propio como único abono: El cierre del relato nos deja una verdad rotunda, la posibilidad de marchitarnos en nuestra propia condena o florecer regados por el amor propio.
 La aceptación no es resignación o conformismo; es el punto de partida para expandir nuestro potencial real. 
Cuando dejas de castigarte por lo que te falta y empiezas a valorar lo que tienes, tu entorno cambia.
Y vosotros ¿estáis intentando ser el roble de alguien más o estáis listo para esparcir vuestra propia fragancia?

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