Donde las palabras encuentran calma y el corazón encuentra refugio. Porque siempre hay una reflexión capaz de iluminar un día. En la mayoría de las ocasiones las reflexiones nos sirven como meditación ante aquellas situaciones que parecerían un problema insalvable, nos hace más conscientes de que las cosas además de ser como son, también dependen de cómo las vivamos. Mis Reflexiones y Sentimientos es un lugar donde las palabras no buscan hacer ruido; buscan hacer compañía. Mi consejo es invitaros a leer las reflexiones muy poco a poco, incluso sólo una de cada vez, para poder saborearlas y asimilar así mejor su enseñanza.

  Náyade García Marrero


La calma también tiene voz

Cuando el silencio nos habla

Quizá no siempre necesitamos encontrar respuestas. A veces solo necesitamos parar, respirar y escuchar aquello que el ruido de cada día nos impide oír. Porque cuando todo se aquieta, descubrimos que la calma también tiene algo que decirnos.


Vivimos rodeados de ruido. Prisas, preocupaciones, obligaciones y pensamientos que parecen no detenerse nunca.

Sin darnos cuenta, olvidamos escuchar el sonido más importante: el de nuestra propia calma.

Hay momentos en los que sentarse unos minutos, sostener una taza caliente entre las manos y contemplar el silencio puede ser el mejor regalo que nos hagamos.

No porque los problemas desaparezcan, sino porque cambia nuestra manera de mirarlos.

La calma no siempre llega cuando todo está resuelto. A veces aparece cuando dejamos de luchar contra el momento presente y, simplemente, respiramos.

No tengas miedo al silencio. En él también habitan las respuestas, los sueños que habías olvidado y esa paz que tantas veces buscamos fuera, sin saber que siempre ha vivido dentro de nosotros.

Porque hay silencios que no están vacíos…

Están llenos de paz.


Detrás de la imagen : 

El banco representa ese lugar al que siempre podemos volver cuando necesitamos hacer una pausa y reencontrarnos con nosotros mismos.

La taza nos recuerda que la felicidad, muchas veces, se esconde en los pequeños instantes que vivimos sin prisas.

El farol encendido simboliza la luz que permanece incluso cuando todo parece oscuro. No ilumina el horizonte entero; solo el espacio suficiente para seguir adelante con serenidad.

Las hojas que descansan sobre el agua nos hablan de los cambios inevitables de la vida. Aprender a dejarlas fluir es también una forma de encontrar paz.

Las pequeñas luces del fondo representan la esperanza. Aun cuando el camino no se ve con claridad, siempre existen motivos para seguir creyendo que algo hermoso nos espera.

Porque la verdadera calma no depende del lugar donde estés, sino de la paz que eres capaz de cultivar dentro de ti.

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