Donde las palabras encuentran calma y el corazón encuentra refugio. Porque siempre hay una reflexión capaz de iluminar un día. En la mayoría de las ocasiones las reflexiones nos sirven como meditación ante aquellas situaciones que parecerían un problema insalvable, nos hace más conscientes de que las cosas además de ser como son, también dependen de cómo las vivamos. Mis Reflexiones y Sentimientos es un lugar donde las palabras no buscan hacer ruido; buscan hacer compañía. Mi consejo es invitaros a leer las reflexiones muy poco a poco, incluso sólo una de cada vez, para poder saborearlas y asimilar así mejor su enseñanza.

  Náyade García Marrero


Quien cuida también merece ser cuidado.

Ser amable no debería significar renunciar a tu propia paz. Quien cuida también merece ser cuidado.

¿Cuántas veces cuidamos los sentimientos de los demás mientras aprendemos a silenciar los propios? Esta es una reflexión sobre el amor propio y los límites. Pasé mucho tiempo cuidando mis acciones para no herir a los demás, hasta que comprendí que muchos nunca tuvieron el mismo cuidado conmigo.


Vivía eligiendo con cuidado mis palabras, pensando dos veces antes de actuar y procurando no causar dolor. Me preocupaba por los sentimientos de los demás, incluso cuando eso significaba silenciar los míos.

Con el tiempo comprendí que la empatía es una virtud, pero cuando solo fluye en una dirección termina convirtiéndose en una carga demasiado pesada. No todas las personas cuidan los corazones ajenos con la misma delicadeza con la que esperan que cuiden el suyo.

Entonces descubrí que incluso un corazón lleno de empatía también se cansa. También se rompe cuando siempre comprende, siempre perdona y casi nunca se siente comprendido.

Aprendí que pensar en los demás es hermoso, pero que olvidarse de uno mismo nunca debería ser el precio de hacerlo.

Sigo creyendo en la bondad, porque sé que existe. Pero también aprendí a poner límites. Comprendí que puedo ser amable sin permitir abusos, comprensiva sin aceptar faltas de respeto y generosa sin renunciar a mi propia paz.

Porque el amor propio no destruye la empatía; la hace más sana. Y el día en que empiezas a cuidarte con el mismo cariño con el que siempre has cuidado a los demás, descubres que tú también mereces consideración, respeto y calma.

Nunca olvides esto: un corazón noble también necesita ser protegido. Y la primera persona llamada a hacerlo eres tú.

Descubrí que incluso un corazón lleno de empatía también se cansa. También se rompe cuando siempre comprende, siempre perdona y casi nunca se siente comprendido.

La verdadera fortaleza no está en soportarlo todo, sino en aprender a cuidar de uno mismo sin dejar de tener un corazón amable."

Detrás de la imagen de hoy: 

Hay imágenes que no necesitan grandes paisajes para contar una historia. Basta un amanecer sereno, un cuaderno abierto, una taza que invita a detenerse y un corazón que, aunque haya conocido las grietas, sigue siendo capaz de amar.

El corazón de la imagen no aparece perfecto. Sus marcas recuerdan que todos vivimos momentos que nos dejan huella. Sin embargo, sigue entero. Porque las heridas no siempre nos rompen; muchas veces nos enseñan dónde nace nuestra verdadera fortaleza.

El horizonte abierto simboliza que, después de cada decepción, siempre existe un nuevo camino. Y el azul que envuelve toda la escena representa la calma que llega cuando aprendemos a cuidarnos con la misma ternura con la que siempre hemos cuidado a los demás.

Esta imagen no habla de dejar de ser buena persona. Habla de algo igual de importante: recordar que quien ofrece comprensión, respeto y cariño también merece recibirlos.



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