Donde las palabras encuentran calma y el corazón encuentra refugio. Porque siempre hay una reflexión capaz de iluminar un día. En la mayoría de las ocasiones las reflexiones nos sirven como meditación ante aquellas situaciones que parecerían un problema insalvable, nos hace más conscientes de que las cosas además de ser como son, también dependen de cómo las vivamos. Mis Reflexiones y Sentimientos es un lugar donde las palabras no buscan hacer ruido; buscan hacer compañía. Mi consejo es invitaros a leer las reflexiones muy poco a poco, incluso sólo una de cada vez, para poder saborearlas y asimilar así mejor su enseñanza.

  Náyade García Marrero


Nunca pierdas la esperanza

Levantarse cada mañana creyendo que todavía quedan cosas hermosas por descubrir.

La esperanza no siempre hace ruido. A veces es silenciosa, discreta… pero firme.

Es aquello que nos sostiene cuando la vida nos pone a prueba. Porque mientras exista la ilusión o la capacidad de emocionarse con una historia, una imagen o una canción, todavía habrá un futuro por delante.


Aunque el camino no sea fácil.

Aunque haya días complicados.

Aunque el cuerpo no siempre acompañe.

La esperanza no es una promesa que grita.

Llega en silencio, entre suspiros largos y pasos que están a punto de rendirse.

Nace de las caídas repetidas, de las noches que parecen eternas, y se transforma en la pequeña certeza de que el mañana aún merece la pena.

Aunque el camino no siempre sea amable, la esperanza decide quedarse.

Permanece encendida como una luz tenue que se niega a apagarse.

Es el motor invisible que nos impulsa a seguir adelante.

La fuerza serena que nos ayuda a levantarnos una vez más cuando creemos que ya no podemos.

Porque incluso las noches más oscuras terminan dando paso a un nuevo amanecer.

Habrá momentos en los que sentirás que las fuerzas se agotan, que las respuestas no llegan, que el camino se vuelve difícil y que las lágrimas hablan más fuerte que las palabras.

Pero recuerda...

No permitas que el ruido de este mundo apague la voz que habita dentro de ti.

Vivimos rodeados de prisas, preocupaciones y opiniones que muchas veces nos confunden.

Voces que intentan decirnos quién debemos ser o cómo deberíamos vivir.

No te rindas por lo que estás viviendo hoy.

Las tormentas no duran para siempre.

Que ninguna dificultad te robe la esperanza.

Que ningún miedo te quite la paz.

Y que ningún ruido del mundo sea más fuerte que esa voz que susurra en lo más profundo de tu corazón:

A pesar de las tormentas de la vida... nunca pierdas la esperanza.

Quizá estas palabras te hayan recordado otra reflexión que escribí hace tiempo. La Esperanza Porque algunas esperanzas cambian de forma, pero nunca dejan de hablarnos.

Detrás de la imagen:

La ventana abierta habla de futuro.

La luz del amanecer habla de oportunidad.

El café humeante habla de esos pequeños placeres cotidianos que hacen que merezca la pena levantarse.

Y el cuaderno abierto recuerda que todavía quedan páginas por escribir.

La esperanza no siempre llega en forma de grandes milagros.

A veces entra despacio por una ventana abierta, mientras el café aún está caliente y un nuevo día espera ser vivido con la certeza de que todavía quedan cosas hermosas por vivir.

Simplemente está ahí, serena, esperando, tranquila como quien sigue mirando hacia delante con esperanza.

No hace falta ver todo el camino para tener esperanza.

A veces basta con abrir la ventana y dejar entrar la luz.


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