Donde las palabras encuentran calma y el corazón encuentra refugio. Porque siempre hay una reflexión capaz de iluminar un día. En la mayoría de las ocasiones las reflexiones nos sirven como meditación ante aquellas situaciones que parecerían un problema insalvable, nos hace más conscientes de que las cosas además de ser como son, también dependen de cómo las vivamos. Mis Reflexiones y Sentimientos es un lugar donde las palabras no buscan hacer ruido; buscan hacer compañía. Mi consejo es invitaros a leer las reflexiones muy poco a poco, incluso sólo una de cada vez, para poder saborearlas y asimilar así mejor su enseñanza.

  Náyade García Marrero


Vale la pena



A pesar de todo, siempre hay razones para seguir caminando

Hay días en los que la vida pesa más de lo que quisiéramos y nos cuesta encontrar un poco de luz. Pero incluso esos días terminan pasando, y con el tiempo descubrimos que muchas de nuestras heridas también nos enseñaron a crecer.


Quizá la pregunta no sea si la vida merece la pena, sino qué podemos hacer nosotros para que cada día merezca la pena.

Vale la pena cada espina y cada rosa, cada lágrima que un día puede convertirse en sonrisa, porque la vida sigue siendo maravillosa incluso cuando el camino se llena de dificultades.

Hay momentos en los que sentimos que todo está mal, que nuestra vida se hunde en un abismo tan profundo que no alcanzamos a ver ni un pequeño resquicio por donde pueda entrar la luz.

En esos momentos debemos reunir todo nuestro amor, nuestro coraje, nuestros sentimientos y nuestra fuerza para seguir adelante.

Muchas veces nos hemos preguntado si vale la pena volver a ilusionarnos, volver a confiar, volver a empezar.

Y solo puedo contestar una cosa:

¡Hagamos que nuestra vida valga la pena!

Vale la pena seguir amando, porque cada experiencia nos enseña algo sobre nosotros mismos.

Vale la pena entregar lo mejor de nosotros, porque cada sonrisa y cada gesto sincero pueden dejar una huella.

Vale la pena bajar la cabeza alguna vez y reconocer nuestras propias fragilidades, porque después podremos levantarla con más fuerza.

Vale la pena una lágrima, porque también nos permite reconocer lo que sentimos y mostrarnos tal como somos.

Vale la pena cometer errores, porque de ellos podemos aprender y encontrar nuevas maneras de caminar.

Vale la pena volver a levantar la cabeza, porque a veces una sola mirada puede devolvernos la esperanza.

Vale la pena volver a sonreír, porque significa que, a pesar de todo, seguimos adelante.

Vale la pena recordar las cosas difíciles que hemos vivido, no para quedarnos atrapados en ellas, sino para reconocer cuánto hemos crecido.

Vale la pena mirar hacia atrás de vez en cuando, para recordar el camino recorrido y las huellas que hemos dejado en los demás.

Vale la pena vivir, porque cada minuto que pasa es una nueva oportunidad para comenzar.

Todo esto son solo palabras, letras entrelazadas con el único propósito de transmitir una idea.

Lo demás depende de cada uno de nosotros.

Dejemos que nuestras acciones hablen por nosotros.

Que nuestras decisiones nos acerquen a la vida que queremos vivir.

Que no dejemos para mañana ese abrazo, esa palabra, ese sueño o ese pequeño momento de felicidad que podemos disfrutar hoy.

Porque la vida no necesita ser perfecta para ser hermosa.

¡Hagamos que nuestra vida valga la pena!

¡Seamos felices!

Quizá también quieras continuar por aquí…

Si estas palabras te han recordado que incluso los momentos más difíciles pueden cambiar, quizá quieras leer también Hubo un momento, una reflexión sobre esas veces en las que creímos que algo sería eterno y la vida terminó sorprendiéndonos.


No hay comentarios: