Porque hacer las cosas bien también depende de cómo las hacemos
Hay cosas que pueden parecer buenas desde fuera, pero que pierden su sentido cuando olvidamos poner amor en ellas. Porque no siempre importa solo lo que hacemos, sino también la intención y el corazón con que lo hacemos.
La vida sin justicia y sin amor... te hace duro.
La inteligencia sin amor... te hace cruel.
La amabilidad sin amor... te hace hipócrita.
La fe sin amor... te hace fanático.
El deber sin amor... te hace distante.
La cultura sin amor... te hace frío.
El orden sin amor... te hace rígido.
La agudeza sin amor... te hace arrogante.
El honor sin amor... te hace orgulloso.
El apostolado sin amor... te hace extraño.
La amistad sin amor... te hace interesado.
El poseer sin amor... te hace avaricioso.
La responsabilidad sin amor... te hace implacable.
El trabajo sin amor... te hace esclavo.
La ambición sin amor... te hace injusto.
Reflexión final
Quizá el amor no sea aquello que hacemos, sino la manera en que elegimos hacerlo.
Podemos trabajar mucho, ayudar a los demás, cumplir con nuestras obligaciones, alcanzar metas y hacer muchas cosas que parecen buenas.
Pero si en ellas no hay respeto, empatía, generosidad o cariño, algo esencial se queda por el camino.
Porque podemos tener conocimientos y no saber comprender.
Podemos tener éxito y no saber compartirlo.
Podemos ayudar y hacerlo esperando algo a cambio.
Podemos decir que queremos a alguien y, sin embargo, no saber escucharlo.
El amor transforma la manera en que hacemos las cosas.
Hace que la responsabilidad no sea una carga, que el trabajo no sea solo una obligación, que la amistad no sea un intercambio y que la bondad nazca de verdad del corazón.
Quizá por eso, antes de preguntarnos qué estamos haciendo, deberíamos preguntarnos alguna vez:
¿Desde dónde lo estoy haciendo?
Porque al final, no será solo lo que hicimos lo que permanecerá en los demás.
También permanecerá cómo les hicimos sentir.
Y quizá ahí esté la diferencia entre simplemente pasar por la vida...
y dejar un poco de amor allí por donde pasamos.






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