Donde las palabras encuentran calma y el corazón encuentra refugio. Porque siempre hay una reflexión capaz de iluminar un día. En la mayoría de las ocasiones las reflexiones nos sirven como meditación ante aquellas situaciones que parecerían un problema insalvable, nos hace más conscientes de que las cosas además de ser como son, también dependen de cómo las vivamos. Mis Reflexiones y Sentimientos es un lugar donde las palabras no buscan hacer ruido; buscan hacer compañía. Mi consejo es invitaros a leer las reflexiones muy poco a poco, incluso sólo una de cada vez, para poder saborearlas y asimilar así mejor su enseñanza.

  Náyade García Marrero


Tres cosas.....

Pequeñas verdades para recordar

La vida está llena de cosas que aprendemos con el tiempo. Algunas llegan para quedarse, otras pasan y no vuelven, y otras nos enseñan quiénes somos. Estas pequeñas reflexiones nos recuerdan qué merece la pena cuidar y qué no deberíamos dejar escapar.


Hay tres cosas en la vida que, una vez que pasan, nunca regresan:

El tiempo.
Las palabras.
Las oportunidades.

Hay tres cosas en la vida que pueden destruir a una persona:

El enojo.
El orgullo.
No saber perdonar.

Hay tres cosas en la vida que nunca deberíamos perder:

La paz.
La honestidad.
La esperanza.

Hay tres cosas en la vida de mayor valor:

El amor.
La bondad.
La familia y los amigos.

Hay tres cosas en la vida que no son seguras:

El éxito.
La fortuna.
Los sueños.

Hay tres cosas en la vida que ayudan a formar a una persona:

La sinceridad.
El compromiso.
El esfuerzo.

Reflexión final:

Quizá la vida no nos pida tener todas las respuestas.

Quizá simplemente nos invite a aprender a reconocer qué cosas merecen nuestro tiempo, nuestras palabras y nuestro cuidado.

El tiempo pasa y no podemos recuperarlo.

Las palabras, una vez pronunciadas, pueden dejar huellas que no siempre sabemos borrar.

Las oportunidades pueden presentarse una sola vez, y aunque no todas sean para nosotros, merece la pena aprender a reconocerlas cuando llegan.

También descubrimos que hay cosas que debemos soltar: el enojo que nos consume, el orgullo que nos aleja y aquello que no somos capaces de perdonar.

Y, sobre todo, hay cosas que debemos cuidar como pequeños tesoros: la paz, la honestidad, la esperanza, el amor y las personas que hacen que nuestro camino tenga sentido.

No sabemos qué traerá mañana.

No podemos asegurar el éxito, la fortuna ni siquiera que todos nuestros sueños se cumplan.

Pero sí podemos decidir cómo queremos caminar mientras la vida sucede.

Con sinceridad.

Con compromiso.

Con esfuerzo.

Con amor.

Porque al final quizá no se trate de tenerlo todo, sino de no perder aquello que realmente importa.

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