Pequeñas verdades que, a veces, llegan justo cuando necesitamos escucharlas.
Hay pensamientos que leemos una vez y olvidamos. Y hay otros que se quedan dando vueltas dentro de nosotros porque, de alguna manera, nos hablan de la vida que estamos viviendo. Hoy quiero compartir contigo algunos de esos pensamientos que merece la pena guardar, releer y dejar reposar dentro de nosotros.
Un viaje de mil millas comienza con un solo paso.
Para que pueda surgir lo posible, a veces hay que atreverse a intentar lo imposible.
Si buscas resultados diferentes, no hagas siempre lo mismo.
No todo resbalón significa una caída.
Cada fracaso puede ser un capítulo más de nuestra historia, si sabemos convertirlo en una lección para seguir creciendo.
No te dejes desanimar por los fracasos. Aprende de ellos y sigue adelante.
La vida en sí misma es el más maravilloso de los cuentos.
Vivimos mientras nos renovamos.
El ser humano tiene ilusiones como el pájaro tiene alas: son ellas las que nos sostienen y nos permiten seguir volando.
La esperanza es el sueño del hombre despierto.
La paciencia comienza con lágrimas y, al final, aprende a sonreír.
Sonreír es una de las formas más bonitas de estar en el mundo.
Hablar es una necesidad; escuchar, un arte.
No es amigo quien ríe con mis risas, sino quien sabe acompañarme en mis lágrimas.
Querer es tener el valor de enfrentarse a los obstáculos.
Las grandes almas son como las nubes: recogen para después poder verter.
El que busca ser amado, respetado y comprendido, antes debe sembrar paz, bondad, amor y compasión.
Nadie puede quitarnos el respeto hacia nosotros mismos si no somos nosotros quienes lo entregamos.
Retírate de ti mismo cuando necesites compañía.
Sé paciente con todo el mundo, pero sobre todo contigo mismo.
Y hay pensamientos que invitan a detenerse un poco más...
Como el cielo vacío, carece de límites, pero permanece en su lugar, siempre profundo y claro.
Cuando intentas conocerlo, no puedes verlo.
No puedes agarrarlo, pero tampoco puedes perderlo.
Cuando callas, habla; cuando hablas, calla.
Mi risa es mi espada y mi alegría, mi escudo.
El futuro empieza en las decisiones que tomamos hoy.
Descubrir es ver lo que todo el mundo ha visto y pensar en ello de una manera que nadie había pensado.
Nadie es libre si no es dueño de sí mismo.
Y quizá una de las preguntas más importantes sea esta:
La cuestión más urgente de la vida es: ¿qué vas a hacer por los demás?
Porque al final, la vida no se mide solamente por lo que conseguimos, sino también por aquello que dejamos en los demás.
A veces no necesitamos grandes respuestas, sino una pequeña frase que nos haga detenernos y mirar la vida de otra manera.
Quizá alguno de estos pensamientos llegue hoy hasta ti por casualidad… o quizá no sea casualidad.
Guarda el que necesites. Vuelve a él cuando haga falta y deja que haga su camino dentro de ti.
Porque algunas palabras, cuando llegan en el momento justo, también pueden convertirse en compañía.





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