Donde las palabras encuentran calma y el corazón encuentra refugio. Porque siempre hay una reflexión capaz de iluminar un día. En la mayoría de las ocasiones las reflexiones nos sirven como meditación ante aquellas situaciones que parecerían un problema insalvable, nos hace más conscientes de que las cosas además de ser como son, también dependen de cómo las vivamos. Mis Reflexiones y Sentimientos es un lugar donde las palabras no buscan hacer ruido; buscan hacer compañía. Mi consejo es invitaros a leer las reflexiones muy poco a poco, incluso sólo una de cada vez, para poder saborearlas y asimilar así mejor su enseñanza.

  Náyade García Marrero


Al final del camino

A veces equivocarse no significa perderse, sino encontrar otra manera de seguir avanzando.

Hay caminos que no salen como esperábamos, decisiones que nos hacen dudar y momentos en los que el miedo nos invita a quedarnos quietos. Pero quizá equivocarse también forme parte del camino. Porque al final, no se trata de no caer, sino de seguir buscando la manera de levantarnos y continuar.


El error más grande quizá sea dejar de avanzar por miedo a equivocarnos.

No se equivoca el río cuando, al encontrar una montaña en su camino, cambia de rumbo para seguir avanzando hacia el mar. Se equivoca el agua que, por miedo a no encontrar el camino correcto, decide quedarse estancada.

No se equivoca la semilla cuando permanece bajo tierra hasta convertirse en planta. Se equivoca quien, por miedo a lo que pueda encontrar en el camino, renuncia a crecer.

No se equivoca quien prueba distintos caminos para alcanzar sus sueños. Se equivoca quien, por temor a equivocarse, deja de intentarlo.

No se equivoca el pájaro que cae cuando intenta aprender a volar. Se equivoca quien, por miedo a caer, decide no abandonar nunca el nido.

La vida está llena de decisiones, de aciertos y de errores, de caminos que comienzan y otros que terminan antes de lo previsto. Y quizá eso también sea vivir: avanzar, aprender, cambiar de dirección cuando sea necesario y volver a intentarlo.

No tenemos que encontrar siempre el camino perfecto. A veces basta con caminar con honestidad, escuchar lo que sentimos y atrevernos a dar el siguiente paso.

Porque ser nosotros mismos también significa buscarnos cada día, descubrir quiénes somos y aceptar que nunca dejamos de aprender.

Y quizá, al final del camino, no importe tanto aquello que encontramos como la forma en que caminamos, las veces que nos levantamos y todo aquello que nos atrevimos a buscar de verdad.

Porque equivocarse no siempre significa haber tomado el camino equivocado. A veces significa simplemente que estamos caminando.






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