Donde las palabras encuentran calma y el corazón encuentra refugio. Porque siempre hay una reflexión capaz de iluminar un día. En la mayoría de las ocasiones las reflexiones nos sirven como meditación ante aquellas situaciones que parecerían un problema insalvable, nos hace más conscientes de que las cosas además de ser como son, también dependen de cómo las vivamos. Mis Reflexiones y Sentimientos es un lugar donde las palabras no buscan hacer ruido; buscan hacer compañía. Mi consejo es invitaros a leer las reflexiones muy poco a poco, incluso sólo una de cada vez, para poder saborearlas y asimilar así mejor su enseñanza.

  Náyade García Marrero


Tu felicidad también depende de ti


Porque no siempre podemos cambiar las circunstancias, pero sí podemos empezar a cambiar nuestra manera de enfrentarnos a ellas.

Quizá la felicidad no consista en conseguir que todo sea perfecto, sino en descubrir que, incluso cuando la vida duele, todavía podemos elegir hacia dónde mirar y qué hacer con aquello que nos ha tocado vivir.


A veces la vida es dura, pero si la sentimos cruel quizás debiéramos mirar también en nuestro interior. Tenemos capacidad para ser fuertes, reponernos y decidir buscar la felicidad a pesar de todo.

Yo decido ser feliz. Tú también puedes hacerlo.

Piensa que hay algo que nadie puede decidir completamente por ti: tu manera de pensar, de interpretar lo que sucede y de elegir qué quieres hacer con aquello que sientes.

Pueden intentar controlar muchas cosas de nuestra vida, pero dentro de nosotros siempre queda un espacio que nos pertenece: ese lugar donde nacen nuestros pensamientos, nuestros sentimientos y nuestras decisiones.

En ti está el poder de elegir cómo quieres afrontar cada situación. Es necesario enfrentarse a los miedos y mirar de frente una realidad que muchas veces no tiene nada de bonita. Pero hacerlo nos ayuda a descubrir qué respuesta queremos dar ante aquello que nos preocupa.

Solo tú puedes decidir qué pasos dar frente a tus propios miedos.

Y hay algo que está a tu favor: puedes empezar a tomar las riendas de tu vida.

En la vida pasamos por muchas situaciones de dolor, por buenas y malas experiencias, por ausencias de personas que amamos y que ya no están a nuestro lado.

Muchas son las lágrimas que hemos derramado o que aún brotan. Humillaciones, decepciones y sufrimientos habremos pasado a lo largo del camino. Pero, a pesar de lo oscuro que pueda parecer el panorama, siempre podemos intentar encender una pequeña luz.

Tú decides qué haces con aquello que la vida te ha dado.

Si solo ves un mundo frío y gris, quizá haya llegado el momento de cambiar la mirada. No para negar lo que ocurre, sino para descubrir que todavía existen otros colores.

Cambiar depende de ti. Nadie puede vivir tu vida por ti. Tenemos libertad para pensar, para decidir, para alejarnos de aquello que nos hace daño y para buscar aquello que nos ayuda a crecer.

Tu felicidad también depende de ti.

Es tu tiempo, es tu vida. No vivas una vida que no quieres. DECIDE.

Puede que algunas cosas de la vida nunca cambien, pero tú puedes cambiar la manera de afrontarlas. Puedes comenzar de nuevo, aunque sea poco a poco.

Si por alguna razón estás viviendo una pena, una tristeza o una frustración, recuerda que no tienes que sentirte bien de inmediato. Date permiso para sentir lo que sientes. Y cuando estés preparado, pregúntate qué puedes hacer para estar un poquito mejor.

Puedes sentir miedo, ira, culpa, preocupación o tristeza.

O también puedes buscar tranquilidad, esperanza, fe, amor y alegría.

No se trata de escoger las emociones como quien escoge un color, sino de aprender a no quedarnos atrapados para siempre en aquellas que nos hacen sufrir.

Lo que nos sucede importa, pero también importa cómo respondemos ante ello.

Durante los próximos días, cuando algo te preocupe, intenta recordarlo: quizá no puedas controlar todo lo que ocurre, pero sí puedes decidir cuál será tu siguiente paso.

Dentro de ti hay más fuerza de la que muchas veces imaginas.

DECIDE cuidar de ti, perseguir tus sueños y no permitir que nadie te convenza de que no mereces ser feliz.

Solo tú puedes escoger el rumbo de tu vida. Otros pueden acompañarte, ayudarte y tenderte la mano, pero el camino es tuyo.

La felicidad también está dentro de ti. Y tienes capacidad para elegir.

Alguien como tú es capaz de mucho más de lo que imagina.

SÉ FELIZ

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