Donde las palabras encuentran calma y el corazón encuentra refugio. Porque siempre hay una reflexión capaz de iluminar un día. En la mayoría de las ocasiones las reflexiones nos sirven como meditación ante aquellas situaciones que parecerían un problema insalvable, nos hace más conscientes de que las cosas además de ser como son, también dependen de cómo las vivamos. Mis Reflexiones y Sentimientos es un lugar donde las palabras no buscan hacer ruido; buscan hacer compañía. Mi consejo es invitaros a leer las reflexiones muy poco a poco, incluso sólo una de cada vez, para poder saborearlas y asimilar así mejor su enseñanza.

  Náyade García Marrero


Tómate tiempo


Porque la vida también necesita pausas

Vivimos con tanta prisa que a veces olvidamos lo más importante: detenernos. Estas palabras son una pequeña invitación a bajar el ritmo, mirar alrededor y recordar que no todo en la vida tiene que hacerse deprisa.


Tómate tiempo para trabajar, porque es el precio del éxito.

Tómate tiempo para pensar, porque es el manantial de la fuerza.

Tómate tiempo para jugar con tus hijos, porque es el secreto de la juventud.

Tómate tiempo para leer, porque es la base de la ciencia y del conocimiento.

Tómate tiempo para ser amable, porque es la fuerza de la felicidad.

Tómate tiempo para amar, porque es el verdadero placer de vivir.

Tómate tiempo para estar alegre, porque es la música del alma.

Pero, sobre todo y por encima de todas las cosas...

Tómate tiempo para soñar.

Porque es el camino hacia las estrellas.

Reflexión final

Quizá uno de los mayores aprendizajes de la vida sea comprender que no todo tiene que hacerse hoy.

Hay cosas que necesitan tiempo.

Un sueño necesita tiempo para crecer.
Una herida necesita tiempo para sanar.
Una relación necesita tiempo para cuidarse.
Y nosotros también necesitamos tiempo para respirar, descansar y simplemente estar.

A veces creemos que detenernos es perder el tiempo, cuando quizá sea justo lo contrario.

Porque cuando vivimos siempre deprisa, podemos llegar muy lejos sin darnos cuenta de que hemos dejado atrás aquello que realmente importaba.

Por eso, tómate tiempo.

Para mirar el cielo.

Para escuchar a quien quieres.

Para disfrutar de un café o de un té sin mirar el reloj.

Para reír.

Para guardar silencio.

Para hacer aquello que te hace bien.

Y, sobre todo, para seguir soñando.

Porque mientras haya un sueño que cuidar, siempre habrá un motivo para seguir caminando.

No tengas tanta prisa por llegar.
A veces, lo más bonito de la vida sucede mientras estamos en el camino.

Quizá también quieras continuar por aquí…

Si estas palabras te han recordado la importancia de detenerte, respirar y darte tiempo para vivir con más calma, quizá quieras leer también Un día fuera del tiempo, una reflexión sobre la necesidad de hacer una pausa, soltar por un momento las prisas y volver a encontrarnos con nosotros mismos.






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