Un pequeño recordatorio para seguir creyendo en ti
A veces necesitamos que alguien nos recuerde aquello que, entre las preocupaciones y las prisas, podemos llegar a olvidar: que nuestra vida tiene valor, que somos únicos y que todavía quedan sueños por cumplir. Quizá estas palabras sean ese pequeño recordatorio que hoy necesitabas.
Que tu presencia es un regalo para el mundo.
Tú eres único, y solo hay uno como tú.
Tu vida puede ser lo que tú quieras que sea.
Vive los días de uno en uno.
Cuenta tus bendiciones, no tus problemas.
Tú podrás superar lo que venga, sea lo que sea.
Dentro de ti hay muchas respuestas.
Comprende, ten coraje y sé fuerte.
No te pongas límites a ti mismo.
Hay muchos sueños esperando ser realizados.
Las decisiones son importantes, pero cada una tiene su momento.
Nada consume más energía que la preocupación.
Cuanto más tiempo cargas con un problema, más pesado se hace. No lleves las cosas demasiado en serio.
Vive una vida de serenidad, no de arrepentimientos.
Recuerda que un poco de amor puede durar mucho.
Recuerda que la amistad es uno de los grandes tesoros de la vida.
Los verdaderos tesoros de la vida son las personas que encontramos en nuestro camino.
Comprende que nunca es demasiado tarde.
Haz cosas sencillas y de forma sencilla.
Ten salud, esperanza y felicidad.
Encuentra tiempo para pedir un deseo a una estrella.
Y nunca, jamás, olvides, ni siquiera por un día,
que tú eres especial.
Y sonríe siempre…
Porque nunca sabes cuánto bien puede hacerle tu sonrisa a alguien.





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