Un deseo bonito para quienes caminan a nuestro lado.
Hay personas que, de una manera u otra, permanecen. Quizá no estén siempre cerca, quizá la vida nos lleve por caminos diferentes, pero siguen formando parte de nuestra historia. A ellas, y también a quienes hoy están aquí, les dejo estos pequeños deseos.
Que los pies te lleven por el camino más largo hacia la felicidad, porque la felicidad no es solo llegar a un destino, sino disfrutar de todo lo que encontramos mientras caminamos.
Que los ojos sepan mirar más allá de lo evidente, descubrir la belleza de las pequeñas cosas y reconocer aquello que realmente merece ser visto.
Que las manos se tiendan generosas para dar y agradecidas para recibir, y que encuentren siempre un motivo para ofrecer una caricia o un abrazo.
Que el oído sepa escuchar tanto las palabras bonitas como aquellas que nos ayudan a crecer.
Que las rodillas te sostengan cuando persigas tus sueños y sepan descansar cuando el cuerpo y el alma necesiten una pausa.
Que la espalda sea siempre un buen apoyo para seguir adelante y nunca una carga que tengas que soportar en soledad.
Que la boca refleje la sonrisa que llevas dentro y que tus palabras sepan cuidar tanto como tu silencio.
Que los dientes te sirvan para disfrutar de la vida y nunca para hacer daño a nadie.
Que la lengua encuentre las palabras adecuadas para expresar lo que sientes con sinceridad y respeto.
Que las uñas sean lo bastante fuertes para protegerte, pero nunca para lastimar.
Que la piel sea un puente que te acerque a los demás y no una barrera que te aleje.
Que el cabello abrigue tus ideas y que nunca olvides que lo que realmente embellece a una persona nace de lo que lleva dentro.
Que los brazos estén siempre dispuestos a abrazar, acompañar y sostener, sin convertirse nunca en una forma de retener a nadie.
Y que el corazón siga encontrando su propia música.
Que nunca deje de amar, de sentir, de emocionarse y de creer.
Porque mientras el corazón siga latiendo con amor, siempre habrá un nuevo camino por recorrer.
Y gracias, de corazón, por seguir ahí.




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